Toma de contacto y evolución
Allá por el año 1991, me llevaba bastante bien con un compañero de clase, con el que compartía mi enorme interés por la informática(nada une tanto como pasarse el Monkey Island 2 en conjunto). También teníamos otro punto en común, y era los principios en los que estaba basada nuestra educación, hijos de padres "progres"(y como no puede ser de otra forma, profesores). El padre de mi compañero tenía una ingente biblioteca, y una gran parte de la misma estaba formada por comics, el que me viene a la mente es Historias de O de Guido Crepax y un manga, AKIRA.
Sí, la introducción previa venía a cuento, de forma bastante descriptiva, para mostrar como fue mi toma de contacto con el mundo del manga y el ambiente que me rodeaba. Siendo franco, ya estaba curtido en el mundo de comic, cuando bajaba a S/C solía pasarme por El Kiosko, una tienda repleta de cimocs, viboras, zonas64, etc... Revistas con "pesadillas" plasmadas gráficamente en cada una de las páginas, tampoco es que me desagradaran mucho, pero el hecho de que pocas disponían de un guión que sustentase aquel despliegue gráfico, explica el giro de 360 grados que dieron mis gustos por la novela gráfica.
El manga de Akira, aparte de disponer de un dibujo aceptable, disponía de un guión que justificaba a la perfección el conjunto gráfico, además de una continuidad que rara vez se veía en los comics. Me pareció tan interesante, que hice el esfuerzo de conseguir algunos números sueltos. Y digo algunos números sueltos, porque aunque en ningún lado aparecía el tan odiado Sólo para adultos, un preadolescente sufría bastante al pagar 450 pesetas por 64 páginas de historia(Obviamente este tipo de publicaciones no te las regalaban tus padres). Aquello me dió un motivo para visitar la zona de manga del Kiosko, y conocer otros mangas como Appleseed.
Unos cuantos años después, con un poder adquisitivo ligeramente superior, tuve noticias de una revista que publicaba episodios sueltos de varios mangas, Shonen Mangazine. Eran 550 pesetas pero disponía de 5 mangas en una sóla publicación. La verdad es que no tardé mucho en dejar de comprarla, ni la editorial llevaba el asunto de forma seria, ni yo tenía paciencia para esperar a las siguientes entregas. Aún así, gracias a dicha revista, descubrí mangas que ahora tienen un lugar destacado en mi colección.
Sí, la introducción previa venía a cuento, de forma bastante descriptiva, para mostrar como fue mi toma de contacto con el mundo del manga y el ambiente que me rodeaba. Siendo franco, ya estaba curtido en el mundo de comic, cuando bajaba a S/C solía pasarme por El Kiosko, una tienda repleta de cimocs, viboras, zonas64, etc... Revistas con "pesadillas" plasmadas gráficamente en cada una de las páginas, tampoco es que me desagradaran mucho, pero el hecho de que pocas disponían de un guión que sustentase aquel despliegue gráfico, explica el giro de 360 grados que dieron mis gustos por la novela gráfica.
El manga de Akira, aparte de disponer de un dibujo aceptable, disponía de un guión que justificaba a la perfección el conjunto gráfico, además de una continuidad que rara vez se veía en los comics. Me pareció tan interesante, que hice el esfuerzo de conseguir algunos números sueltos. Y digo algunos números sueltos, porque aunque en ningún lado aparecía el tan odiado Sólo para adultos, un preadolescente sufría bastante al pagar 450 pesetas por 64 páginas de historia(Obviamente este tipo de publicaciones no te las regalaban tus padres). Aquello me dió un motivo para visitar la zona de manga del Kiosko, y conocer otros mangas como Appleseed.
Unos cuantos años después, con un poder adquisitivo ligeramente superior, tuve noticias de una revista que publicaba episodios sueltos de varios mangas, Shonen Mangazine. Eran 550 pesetas pero disponía de 5 mangas en una sóla publicación. La verdad es que no tardé mucho en dejar de comprarla, ni la editorial llevaba el asunto de forma seria, ni yo tenía paciencia para esperar a las siguientes entregas. Aún así, gracias a dicha revista, descubrí mangas que ahora tienen un lugar destacado en mi colección.
